Mostrando entradas con la etiqueta Vivencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vivencias. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de agosto de 2013

Compartiendo





Un descenso atmosférico pocas veces resulta tan cautivador. La sonrisa surge acompañada por un sutil sabor a polvo que escapa de la carretera lastrada para maquillar a todos los rostros del trayecto. Es fascinante encontrar tanta diversidad de productos agrícolas que dan cuenta de una privilegiada situación geográfica y climática en aquel particular enclave que forma parte del cantón Chillanes de la provincia de Bolívar. Crece la expectativa por el lugar desconocido: una comuna campesina de alrededor de 150 habitantes que ha vivido por lo menos diez años de intensa resistencia por sus derechos al agua, a la vida y a su dignidad. 





San Pablo de Amalí es uno de los escenarios donde la mentalidad de la Colonia, persistente en el desarrollismo moderno, asedia la vida de las personas locales.







Los lugareños, algo inquietados, observan la llegada de varios jóvenes con mochilas, Éstos últimos no tardan en sentir el calor propio del ambiente subtropical en el que se encuentran y sus miradas encierran esa fascinación propia del visitante citadino que contempla los matices y la pureza vital que eventualmente le rodea. Una cancha de ecuavolley a esas alturas de la tarde ya cuenta con jugadores que intercambian bromas, risas y uno que otro reclamo por algún punto dudoso. Luego de una breve presentación, los hogares y sus amables familias reciben gustosas a aquellos extraños que se refrescan con unas naranjas recién cosechadas.



Los alimentos, siempre abundantes por la envidiable fertilidad que comparte la comuna y toda la provincia de Bolívar, devuelven las energías a los viajeros que una vez satisfechos salen con la intención de deleitar de nuevo sus sentidos. Lamentablemente un violento contraste de maquinaria pesada, nivelación y remoción de terrenos, agresiva deforestación y todo un panorama ajeno a la tranquila realidad campestre se lleva a cabo del otro lado del río Dulcepampa. Allí se construye el proyecto hidroeléctrico San José del Tambo, del consorcio privado Hidrotambo, que curiosamente goza del pleno consentimiento del Gobierno  que hace aparecer esta iniciativa como de interés público. 




 
Como se suele decir, la razón no pide fuerza y en este caso el corazón tampoco; el derecho al agua, todos los años de trabajo en sus amadas tierras, sus vidas junto a sus familias, son las fuerzas que les motivan diariamente a levantarse y organizarse en contra de la invasión privada que terminó de manera abrupta con las entrañables épocas de serenidad que tenían antes del conflicto.







Niños y niñas en las aulas, jóvenes y adultos en sus chakras, madres esperando con la comida lista para sus esposos e hijos luego de la mañana entregada al trabajo con la tierra y del otro lado, obreros traídos de diferentes zonas del país que accionan las máquinas o cuidan las entradas de un proyecto que suponen muy prometedor. Los visitantes también son parte de una jornada de actividades que les permite palpar de cerca la compleja realidad en la que el enorme esfuerzo al desempeñar las labores agrícolas, se valora de una manera tan irrisoria que resulta completamente cuestionable la lógica poco o nada solidaria de la intermediación comercial que conecta a la urbes con los campos.
  
¡¡ Y de pronto una explosión !!

 Todo se interrumpe para dar paso al estruendo que destroza las rocas, retumba la tierra y cuartea las viviendas de la comuna. Si para cualquier persona resulta bastante desagradable para los niños en general es algo insoportable. Son escasos los momentos que comparten su inocencia entre sonrisas, ahora el desarrollo lo aprenden a través del pánico y son capaces de sentir la incertidumbre generalizada que se apoderó de todos los pobladores una vez que en varias ocasiones la fuerza pública atentó contra ellos y colaboró directamente con la empresa. En sí la indefensión que se vive es total, las autoridades cantonales y provinciales se manifiestan por el interés privado y la justicia da largas al asunto sin proteger los claros atropellos a los derechos humanos. 
 


 
A cada instante, lo más profundo del ser sigue reconfigurando sus emociones e ideas por medio del reencuentro, una evocación a la memoria afectiva cuando la mayoría de familias que hoy forman parte de la demografía urbana tienen raíces campesinas y poseían mucho más ese sentir de pertenencia que de a poco se va olvidando. La ciudad tan gris como indolente, mantiene su lógica abrasiva que considera la vida natural, la fraternidad comunitaria, la saludable tranquilidad como sus principales enemigas. Y en estos tiempos en que las leyes son papeles mojados a ratos y en otros son instrumentos implacables de persecución, es pertinente manifestarse a favor y de corazón por todos los seres que no tienen la culpa de haberse topado con la racionalidad de este lado que ignora por completo el respeto a las diversas formas de vida que no comparten su noción de desarrollo.

Ya va siendo hora de superar la actitud de irrespeto y escasa reciprocidad con la Tierra y con todos aquellos seres que nos alimentan nutritiva y naturalmente, es decir los campesinos del país que en innumerables ocasiones han pagado el precio del bienestar citadino.

Infinitos agradecimientos a Don Manuel, Doña Manuela, Doña Laurita, Don Héctor, Don Segundo, Doña Enma, a Armando, a Martha, a Edison, y en general a la hermosa población que con todo el shunku nos brindó sus hogares, sus alimentos, sus testimonios, en fin, un poco de sus vidas. Son la prueba fehaciente de que la lucha por la dignidad se mantiene a pesar de que el poder vea a todos los defensores de la vida como terroristas o saboteadores de su imposición. 

Especiales agradecimientos a Santiago, persona de aportes sumamente valiosos, y a todos los compañeros del Movimiento Universitario José Carlos Mariátegui con quienes fue posible esta inolvidable vivencia.








 ¡¡UNA TARJA DE ABRAZOS PARA TODOS!!







jueves, 20 de diciembre de 2012

Re - Vida


La fuerza, la energía, la vida plena y feliz al tenerla por sagrada, un sinnúmero de razones por las cuales ser gratos con Allpa Mama al estar aquí y ahora. Somos seres de complementos, coexistimos, nuestra racionalidad debe conjugarse plenamente con el profundo sentir de estar junto con otros entes vivientes. La sabiduría natural entiende cómo hace lo que hace, y ese flujo energético de cada ciclo complementa nuestra  dinámica continua de crecimiento.

Semilla tras semilla, empiezan a germinar los sueños por días mejores, por nuevos y gratos amaneceres para los Runakuna. Reinicios frescos mediados por el respeto a la alteridad, la reciprocidad, los estrechos vínculos afectivos con quienes crear nuevas realidades y en paralelo, un trabajo artesanal pegado a la producción en la chakra para en tiempos de cosecha festejar a Yaya Inti,  Mama Killa y recordar siempre ese aliento milenario que brota del Hatun Shunku de Los Andes.





Abuelos, abuelas, padres y madres muy alegres recibiendo a los jóvenes en este largo y complejo andar vital. El reto de la coexistencia se comparte con los continuadores y la emotividad labrando sonrisas en cada ser, en cada pensar / sentir y en cada manifestación de regocijo y bienvenida.

Se suman más a la misión, paulatinamente hay algo que empieza a jalar a la matriz generadora y surge la necesidad de anhelar vida regenerada, revalorada.... porque sólo así un ciclo de conciencia moverá los existires.


 Tukuy shunkuwan, tukuy yuyaywan


¡¡ Kuyayay  Runakuna,  Kapak  Raymipi !!

lunes, 31 de octubre de 2011

Opcionalidad

Describen una de aquellas disímiles realidades y luego concluyen que la situación no se debe a lo que razonablemente se suponía en principio. Llega la fase de replanteamiento pero los ánimos extenuados no recobran el ímpetu de un prometedor comienzo.

Ostentando

conocimiento

el observador

osa llegar


al objeto   _____  plagado de prejuicios y demás condicionantes percibe una faceta muy limitada y aún así


...considera que aquello es la verdad.    


El objeto, se revela, se oculta, se mimetiza y juega con las posibilidades de la incertidumbre. Confundido nuestro observador se inquieta y sus limitados sentidos no admiten mayor información para ser ingresada en su mente. El medio también hace resbalar a dicho sujeto en más de una ocasión, que tras tanto obstáculo persiste aferrado a su voluntad sedienta de conocimiento.

Mas en la selva de imprecisiones el perfecto punto afluente y correlativo entre sujeto y objeto parece no tener su existencia clara...
y en toda ésta alarmante situación parece que sólo las mentes creativas que no admiten únicos esquemas de relación con la objetividad saldrán triunfantes. A pesar de que en ocasiones resulte sumamente complejo  definir mencionada relación, teniendo en cuenta su grado de corresponsabilidad con lo verdadero, podemos mencionar que la única certeza es nuestra coexistencia material transitoria hasta volver a la tierra.

Entre el panorama aquí avizorado y nuestra calidad animal inteligente y simbólica, sólo nos queda; decida usted...

Quietud - Actividad

martes, 17 de mayo de 2011

Rapto celular...

Un viaje tedioso en bus, una congestión más que típica en la ciudad, un estrés colectivo en el ambiente, un chofer que no le teme a los frenazos, una mañana semisoleada, una atmósfera ruidosa, un señor leyendo una revista, una niña cantando lo que aprendió en la escuela, un vendedor que no logra convencer a nadie, una señora pintándose los labios, un tipo mirando a la chica que acababa de subir, un viejito tratando de encontrar las monedas para el pasaje, una maleta grande en la parte de atrás estorbando el paso y las personas en la última fila, saltando inercialmente cada que el bus pasaba por alguna pronunciada imperfección en la calle-avenida.

Sólo es algo de lo que se observa casi siempre, con más o menos detalles, mientras se comparte ese universo del transporte público, tan diverso como sus ocupantes, usuarios, situaciones, acciones, en fin. Mientras el tiempo transcurre en medio de tus ansias por llegar y todos los individuos como personajes, desempeñando el rol que ellos mismos se han impuesto, intentas buscar un elemento tranquilizador que muchas veces te provoca el abstraerte en tu propia caracterización y a casi ignorar por completo lo que los demás desempeñan en su afán de vivir la vida.

Un notable punto de quiebre que sacude mis neuronas, en una de las filas del bus, una madre y su hijo (no pasaba de los 8 años), unidos por el lazo afectivo característico mientras conversaban:

- Mami, ¿en navidad ya puedo pedir mi celular?

La respuesta de la señora ni siquiera fue relevante. pero vaya que removió en mí un sentimiento de total gratitud para con mi hermosa infancia de juegos, andanzas, divertimentos creativos, etc, y la casi nula existencia de estos aparatitos intranquilizándonos.
Sinceramente me siento afortunado de no haber vivido una niñez de artificialidad y frialdad, alejado de las manualidades y de las gratas experiencias con amigos o primos en igualdad de condiciones.

¡ Mas al haberla vivido a plenitud, que gratos y preciosos recuerdos !




¡¡ De vez en cuando, apaga el celular !!

domingo, 27 de marzo de 2011

Nitikana

Cada uno de los sentidos fijados indistintamente en una realidad momentánea. El continuo jadeo luego de cuadras y cuadras a pesar de los repetidos sorbos a la botella con agüita de vieja combinada con algo de panela para recuperar los carbohidratos, y los profundos respiros dilatando los pulmones.

Traspiés continuos o encontronazos con esa realidad tangible que inquietante, clama por algo de atención. Rostros desvencijados por la rutina aparecen al frente como meros objetos para las conjeturas que se desatan sin ton ni son.

Expresiones, gestos, muecas, de todo se muestran como pistas o indicios que el cerebro ordenara de acuerdo a sus prejuicios para intuir ciertos estados de ánimo y dejarse llevar por sus elucubraciones. Un ambiente común para una actividad algo antojadiza: caminantes, errantes, ambulantes, cada uno de ellos movido por sus circunstancias y su voluntad, en sentido contrario a un observador en igualdad de condiciones.



Niños, mujeres, hombres, todos caminando por las veredas develando mediante su expresión facial algún aspecto de su vida, aunque sea uno mínimo o casi insignificante como una espinilla, una ojera, cualquier indicador de estado... en fin, ese detalle que sugiera algo. Tras los continuos tropiezos con los otros uno imagina lo que sienten en esos momentos, en qué piensan para mostrar una u otra expresión, tal vez hacia donde se dirigen con sus afanes, y demás situaciones que se cruzan por la cabeza...

Pero, como sea, todas son meras suposiciones para ir amenizando el camino hasta llegar al destino y mantener algo ocupada aquella mente que se fija en cualquier cosa para sus divagaciones.


___ A los últimos metros de camino, el tropezón con un cuadrúpedo jadeante con la lengua afuera y un singular apuro a no se sabe dónde. Definitivamente la expresión más honesta que pudo aparecer en toda la andanza___

domingo, 13 de febrero de 2011

A Dormir




Ayer pasé por Chimbacalle y tropecé con las olvidadas rieles de la vía férrea. Me estremeció el recuerdo de la niñez cuando con inmensa emoción nos dirijíamos con mis padres a ver como pasaba el tren. Ahora sólo se percibe el abandono de un hermoso atractivo que se ganó mi cariño.

Los travesaños de las vías yacían destrozados y uno de ellos, sin sujeción, se mostraba como un hijo desamparado ante mí. Lo tomé y lo traje a casa, ahora me acompaña junto a la cama cuando quiero evocar los viajes en tren, por lo menos en mis sueños.

lunes, 31 de enero de 2011

Mermado a pedazos

Una mesa sobrecalentada por el rozamiento del lápiz, su forma simétrica había resucitado tras disipar el sin fin de hojas reciclables que adornaban el sitio de desorden, y el viento vespertino hizo su trabajo desplazando las partículas de polvo. Materia sobre materia, espacios que resultaban aparentemente inútiles existían como si nada y a la par de los Libros Sabios.


Los colores se escondían y solo relucía el grisáceo andar de la mina de carbón 
que se había paseado por olvidadas páginas tras haber dejado inscrito su legado
en un papel arrugado.


Se anunciaba el abrir y cerrar, el hojear, paginear y el leer entre líneas del libro que rozaba sensualmente esa mina traviesa. Las páginas iban sucediéndose y vagamente despertaban interés, hasta la # 48. Era una carilla como todas, llena de grafías, línea tras otra, párrafos amontonados, pero sobresalía un encabezado ennegrecido y un tanto grande:

 

Visitaciones extaciantes







La vista no logró bajar y se estancó en la parte superior derecha, en una manchita cuyas aristas visibles señalaban el orden que debía seguir la lectura de la página.  Siendo el siguiente:

1°. Desde el título, de derecha a izquierda.


               2°. El quinto renglón, desde la penúltima palabra y a la izquierda.

3°. Desde la mitad del séptimo renglón y a la derecha.                

                                4°. La primera palabra diagonal al segundo renglón, en la otra carilla. 



Así es como se dibujó un hermoso mapa de seguimiento para hilar ideas, mas no fue seguido porque los sentidos se enfocaron en ese punto inicial, un muy inusitado centro que señalaba las direcciones con sus formas que habían sido de tejido vivo hasta la dolorosa opresión que las destrozó.


¡Sí, eso, había perecido entre las páginas!
Un zancudo apachurrado por las fibras de celulosa cuyas
entrañas se habían esparcido por la presión,  y que extraño,
una de sus alas yacía sobre la palabra personas. 

Sin duda alguna una visitación extaciante para mí, para la mina de carbón del lápiz, y ni que hablar para el pobre zancudo.



sábado, 15 de enero de 2011

X ¡¡


Y para abrir el año,..

Una idea que fusionó las mentes de dos hombres, fundadores de uno de los proyectos más ambiciosos en la historia del conocimiento de la humanidad.  Es posible que muchos no hayan oído hablar de ellos, (claro tal vez porque no son celebridades, ni  multimillonarios, y menos estrellas del "arte y la cultura").

Ciudadanos normales con intenciones extraordinarias e ideas claras y muy loables se plasmaron en uno de los sitios web más visitados en la actualidad, con una aceptación y cooperación multitudinaria alrededor del planeta, y basado siempre en la cooperatividad.

De nombres Jimmy Wales y Larry Sanger; internautas convencidos que en el 2001 dan inicio a la enciclopedia más grande con que ha contado la red, y por qué no la humanidad. Una iniciativa fundamentada en los principios del software libre, promoviendo licencias alternativas como las GPL, Copyleft y Creative Commons que ya a la fecha es todo un referente en cuanto a las citas de los trabajos estudiantiles.
Y lo más agradable de todo ello, es que puedo modificarla¡¡

Y pues nada menos que diez años cumple la gran Wikipedia, que naturalmente dió sus primeros pasos sin el mayor crédito ni grandes expectativas por parte de los conocedores de la web, mas Wales, confiaba en que el sitio ganaría fuerza al pasar de los años. Ahora la enciclopedia gratuita más grande que ha existido, cuenta con más de 17 millones de artículos editados por miles y miles de colaboradores voluntarios alrededor del mundo en 270 lenguas, y adivinen, incluso ya hay algunos artículos en kichwa¡



Si algún contenido tiene errores,,,,,,,,,,,,,,, Corrígelo...

Si algún contenido es algo insuficiente,,,,,,,,,,,,,, Mejóralo...

Si todavía no existe un contenido,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,, Créalo...


¡¡¡  Es tuya la decisión de ser Wikipedista. !!!


jueves, 30 de diciembre de 2010

Vacíos





Como siempre no encontró a nadie y maldijo su juventud excesivamente introvertida que le impidió alcanzar esa etapa vital del legado genético de las especies animales. Cargando una tremenda bolsa llena de medicamentos, se internó en la fría sala sabiendo que eran ya sus últimos meses en este lado de la existencia, deslizó sus dedos por los sillones y contempló sus yemas grisáceas con inusitado apego. Las telarañas habían tomado por asedio su salita y él ya no opuso resistencia. Al fin y al cabo se había vuelto un aracnófilo y le encantaba esa habilidad de cacería del buen artrópodo hambriento.

El verdadero problema a esas edades era descubrir cómo matar el tiempo, ya no conseguía divertirse con casi nada, se estaba hartando en realidad de su vejez y la soledad no le dejaba en paz. El simple hecho de estar consigo mismo ya le aburría y oir afuera todo el rebozante ánimo de los niños y los jóvenes le despertaba mucha envidia. Las puertas, las ventanas, las tablitas del piso, las repisas, todas rechinaban, crujían tal como sus huesos y sus articulaciones artríticas.
 ¡Al parecer hacía falta un poquito de aceite lubricante!

Todo había envejecido junto con él, incluso su piano de cola que le parecía tan inmortal cuyas notas aún retumbaban en la acústica de varios sitios donde había sido tocado, incluyendo la mente del viejo. Un piano que le conmovía cada una de las células de su cuerpo y le había merecido tantas horas de dedicación, irrenunciables, especiales, y por sobre todo apasionadas.
Carcajadas que venían de afuera arremetieron en sus retrospectivas,  jalándolo consigo hacia esta modernidad de notas musicales hechas por máquinas. Tras un suspiro la desconcentración y la inquietud lo sacudieron.

¡FELIZ DÍA DEL PADRE!                 ¡FELIZ DÍA DEL PADRE!


-  Por supuesto, no es para mí. Pensó inmediatamente. Pero al instante una tarjeta conmemorativa de aquel día de festejo se colaba por la pequeña chimenea de la salita. En ella había una pequeña nota escrita con una letra inocente:

 "Porque para ser padres no es necesario haber parido" 
 
- Oh que lindo el wawa Juanito, repuso el anciano mientras se le poblaron los ojos.de salino lubricante.

jueves, 30 de septiembre de 2010

La maldita hora



El perro ladraba mientras su madre entraba por la puerta. El ruido le hizo levantar la cabeza y recordó que el día anterior no había asistido a la clase de baile, y ahora la instructora le pediría una buena justificación. Que diría; no vine porque no me dio la maldita gana o, no pude porque me encontraba visitando a la abuela enferma (cuando en realidad había estado besuqueándose por ahí con alguno de sus compañeros de clase) no, pues solo diré la verdad, la triste verdad de la vida ajetreada, la vida que le tocó, o la que ella misma se dió ............ pum... pum....  otro ruido.

Provenía de la ventana, por fuera, una de esas pequeñas libélulas se había estrellado contra el vidrio. Sus entrañas desparramadas le causaron risa: que estúpida la pobre y su encontronazo mortal con la civilización, je je. Esa sustancia verde amarillenta, que desagradable, no limpiaría la ventana, para eso está la lluvia. Continuaba planeando la mentira para su instructora, aquella vieja amargada que no pensaba en otra cosa que las coreografías, los molestos pasos, y la monótona rutina al compás de una gastada música. De a poco el sopor la llevaba consigo, hasta que oyó a su madre;       A CENAR¡¡

No cruzaron ninguna palabra mientras comieron, hasta el apagado y casi obligado, "Gracias" de la adolescente que sentía que todo era una burda pérdida de tiempo. Llegó a su habitación, se acomodó en la cama y vió que en la ramita del árbol del patio trasero, ya no estaba posado aquel precioso mirlo que no conocía más sitio para pasar la tarde. encontró vestigios de plumas en el suelo y en su juventud  imaginó lo peor. Para colmo al no oir ese trinar armonioso, su ánimo empezaba a decaer sin la posibilidad de la confortable acústica de aquel sonido fresco de ave libre.

Ahora ya había olvidado por completo aquella planeación desesperada de una excusa convicente, su cerebro se desconcentró sigiloso y empezaba a entrar  en un estado de tensión que convergiría en reacciones apresuradas de aquella exniña. Nuevamente percibía el ladrido de su perro, no, en realidad eran distantes gemidos que fluctuaban hasta alcanzar un silecio inesperado que se confirmó cuando su madre le dijo: -Es Ralfo, ya no reacciona.   Un abrazo fuerte conjugó el dolor de ambas mujeres, de fondo una brisa fría que hizo ondular las sábanas puestas a secar en el patio.

Metida en la cama y con la más grande deshazón por su amada mascota decidió que en tales circunstancias debía decirle la verdad a su vieja instructora y ya no inventar nada. Lúcida y responsable al fin, pensó. No podría hacerlo inmediatamente, debía tener las precauciones debidas y actuar con mesura. Un sonidillo que se perdió por algún rincón de su cuarto la volvió a distraer, y luego sin el mínimo aviso pudo ver una cola que se deslizaba y que le hizo imaginar al roedor que la poseía. Ese ratón negro bastante avejentado, rengo y con claros de piel se asomó, súbito, dió unas vueltas para detenerse casi al frente de ella. Al fin murmuró, -tus amigos los faunos te acompañamos en tu profundo dolor, con el nuestro.

Salió con pánico disparada de ahí y su madre se percató al instante. Vió como se alejaba de la casa y un papel se le escapaba del bolsillo, el motivo de todo:

Aborto seguro, informes al .........

martes, 31 de agosto de 2010

Noveno Intento

Gruesas manchas de pintura blanca que alguien se tomó la molestia de graficar para unir dos veredas con un firme y necesario propósito. Se desconoce en donde fue que se originó esta convención animalezca.

¡Para eso está el Internet!  

Pues bien, se las encuentra en las ciudades y en teoría otorgan al peatón el derecho a cruzar por las calles hastiadas del paso de motores de combustión interna y llantas de caucho, es decir compartir las vías públicas entre conductores y peatones. Claro, todo ello comprende la existencia de este cruce a más de que es una zona de preferencia para aquel que no transita en automóvil y lo está recorriendo.

Y he ahí el nombre peculiar:   "Paso Cebra"





 Fuente img:


Un mínimo porcentaje de los conductores que diariamente transitan por la ciudad  (aquí por lo menos), respetan esta señal de cruce, y lo que es peor, cuando uno como peatón reclama ese derecho, pues recibe insultos o malas caras de aquellos que por tener auto se sienten la gran cosa y además subestiman a los que andamos "a pie".

Y si éste es el caso, pronto tendremos que inventar e implementar  el Paso Jirafa, o el Paso Elefante, para ver si así los conductores logran verlos e intentan frenar o no acelerar, y de una vez por
todas respetan al peatón que pretende cruzarlos.

lunes, 19 de julio de 2010

Espantapolvos



Rozamiento, las cerdas acariciando pavimento y concreto, llevan consigo desperdicios, residuos, todo tipo de materia despreciada. Sosteniendo el utensilio, unas manos callosas empapadas de sudor en aquella ardorosa mañana, clamando reposo. Prendas mugrientas que no escapan al hedor de la putrefacción vistiendo al hombre. Uno de los que dedican su vida al "trabajo sucio", para toparse con esa realidad de la indiferencia y el olvido. ¿Será acaso que las desdichas pueden ser barridas, y dar paso a terreno limpio?


Limpiar la suciedad, ser parte de una solución muy pasajera que la inconsciencia se encarga de ignorar, para luego caer en ese perturbante círculo vicioso. El hombre asediado por la furia y la impotencia, trata de contrarrestar esa adversidad con vagos anhelos que luego se confunden entre los escombros y se pierden como partículas de polvo llevadas por el viento. Todos sus colegas, deben tener algo que consuele su incansable trajinar, pero qué. Claro, esperan el final del día para llegar al hogar de sus seres amados, eso es, él hará lo mismo. Recogió flores secas día tras día, y en su aposento, creó un arreglo floral al que lo etiquetó con una frase:

  Para mi amor en espera.

sábado, 13 de febrero de 2010

Séptimo Intento

Burlar con habilidad las tormentosas situaciones en las que el ánimo se encuentra ante una pendiente y lograr, que de esta manera, no se sienta el abismo emocional al cual se puede caer
con relativa facilidad. ¿Acaso es posible siempre tener una buena cara ante las cosas o situaciones?
aaaaaaaaaaaaa Pienso que sí.

ssss Es decir, buscar estar bien para con uno mismo.

No quiero suponer, que nunca se vaya a estar con un ánimo bajo, o con el estrés rebosante, lo cual es perfectamente normal, pero a mi parecer, es justo que lo podamos tratar, para superarlo con algo que nos lleve a sentirnos mejor.
Creo que podemos adueñarnos del control de nuestro ánimo, y hacerlo de nuestro lado.

En sí, lo que quiero decir con esta pequeña entrada es que, ya que estamos vivos, tratemos de vivir bien y felices a nuestra manera.

Disfrutar en realidad del fenómeno llamado vida, como mejor nos guste.