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domingo, 31 de marzo de 2013

Brotes



La avidez por el masculino ser que se había mudado al piso de abajo
le motivó invertir en un producto facial para eliminar imperfecciones. 


Un dedo accionaba el timbre el sábado por la noche.
Otro dedo untaba la solución cremosa.


Y el rojizo descuido
en forma de rostro
se mostró para la cena.




  




NOTA:  
Visita a tu alergólogo con relativa frecuencia.

lunes, 28 de mayo de 2012

Manifiestos



Alguna fuerza obró de improvisto el mero instante en que el inusitado silencio pudo germinar y por fin no vociferaba el megáfono proselitista. Los oídos estériles encontraron sosiego en medio de una mañana aparentemente fría, reconfortante... respirar tranquilidad y notar que esa diaria voz tan incómoda estaba tendida en media plaza alegraba a cualquiera.

Los caminantes y sus rostros conformes daban forma al tumulto que observando la silueta despojada de sonoridad, sabía que un enorme problema estaba resuelto. De pronto una ligerilla sucesión de sonido los atemorizó...


¡ Existimos, somos, estamos !


Decía aquel insecto apoderado de una nueva voz amplificada que se encontró tras la mordida letal al antropomorfo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Golpe de suerte



Sólo una terrible punzada le sacudió del incesante sopor,
los débiles tejidos del viejo parecieron reaccionar al fin.
Sus células fueron contagiadas, hasta el shock, taquicárdico,
 viejo y abeja dividieron honores, un día como hoy a las...



domingo, 15 de enero de 2012

Postración



Desde niño, siempre le dijeron:
                 ¡¡Deja la ociosidad!!

Cuando se intentó levantar una intensa luz le cegó,
al preguntarse qué pasaba una mano le tomó del hombro
y le contestó..... .  ¡No lo intente!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

De malas...







En un día de frustración...

la mujer miró su pupila reflejada en el parabrisas de su deportivo y pensó:

¡¡ maldita sea, más el precio y el airbag ni se abrió !!

jueves, 11 de agosto de 2011

Pa´ lante



Radiante sol de domingo, y el shunku de muchos se junta en lo que para ellos es un templo. Los colores  empiezan a sonar con las matracas de los viejitos y la pasión que se exterioriza en sus cantos. Los resultados poco han importado, su convicción sigue intacta.

Un niño, canta y canta. Su voz rebosante de honestidad contagia a los alrededores y en eso, el balón llega al graderío, rebota y va a parar donde el chiquillo. Él lo toma y lo abraza con fuerza, materia impregnada de inocencia que les llevará a la victoria.

¡¡ Ras,,  Ras,,, Ras,,  Aucas !!






En memoria del mejor relator deportivo: Carlos Efraín Machado.

miércoles, 6 de julio de 2011

Banqueado


 



Caras largas y amargas haciendo la interminable fila del Banco Pichincha, todos deseando irse cuanto antes.
Se respira estrés y tensión en el lugar.

Mas en una de las esquinas, unos niños juegan con unas canicas contra la pared y simulan un arco de fútbol
risas, felicidad y emoción.

Soy parte de la fila y disfruto cada momento de las ocurrencias de los wambras, quiero echarme al juego, pero ya llega mi turno. ¡ Maldición !.

Me veía junto a ellos jugando, y después, cansado, tomándome un bolo que me haya comprado con mis añorados Sucres.
¡Lindos recuerdos!.

lunes, 4 de abril de 2011

¡Qué amable!




Don Panchito intentó cruzar la avenida y su bastón le daba el apoyo necesario para la travesía. Sus rodillas parecían visagras que no habían sido aceitadas hace tiempo, sin embargo andaba tranquilo por la ciudad como si nada.

En el cruce vió como se vestía de verde el muñequito del semáforo. A los primeros metros sintió un quebranto y cayó de espaldas al asfalto, el bastón se elevó por los cielos y fue a parar al frente del wambra de escuela que venía de disfrutar del Ciclopaseo dominguero y de tumbar de un porrazo al viejito con la bici.

domingo, 13 de febrero de 2011

A Dormir




Ayer pasé por Chimbacalle y tropecé con las olvidadas rieles de la vía férrea. Me estremeció el recuerdo de la niñez cuando con inmensa emoción nos dirijíamos con mis padres a ver como pasaba el tren. Ahora sólo se percibe el abandono de un hermoso atractivo que se ganó mi cariño.

Los travesaños de las vías yacían destrozados y uno de ellos, sin sujeción, se mostraba como un hijo desamparado ante mí. Lo tomé y lo traje a casa, ahora me acompaña junto a la cama cuando quiero evocar los viajes en tren, por lo menos en mis sueños.

lunes, 19 de julio de 2010

Espantapolvos



Rozamiento, las cerdas acariciando pavimento y concreto, llevan consigo desperdicios, residuos, todo tipo de materia despreciada. Sosteniendo el utensilio, unas manos callosas empapadas de sudor en aquella ardorosa mañana, clamando reposo. Prendas mugrientas que no escapan al hedor de la putrefacción vistiendo al hombre. Uno de los que dedican su vida al "trabajo sucio", para toparse con esa realidad de la indiferencia y el olvido. ¿Será acaso que las desdichas pueden ser barridas, y dar paso a terreno limpio?


Limpiar la suciedad, ser parte de una solución muy pasajera que la inconsciencia se encarga de ignorar, para luego caer en ese perturbante círculo vicioso. El hombre asediado por la furia y la impotencia, trata de contrarrestar esa adversidad con vagos anhelos que luego se confunden entre los escombros y se pierden como partículas de polvo llevadas por el viento. Todos sus colegas, deben tener algo que consuele su incansable trajinar, pero qué. Claro, esperan el final del día para llegar al hogar de sus seres amados, eso es, él hará lo mismo. Recogió flores secas día tras día, y en su aposento, creó un arreglo floral al que lo etiquetó con una frase:

  Para mi amor en espera.

sábado, 27 de febrero de 2010

Y.....Paff......Silencio.



Escudos de confusión blindando lóbregos anhelos. El arrepentimiento podría volverlo demente, y trastornarlo de modo que su vida se volviera un calvario. Pero no se sentía capaz. El llanto de aquel pequeño niño le revolvía el cerebro, y no podía dormir entre tanto bullicio. Nunca tuvo paciencia y por mala gana, no se levantó a ver lo que le ocurría al engendrito, que jadeaba del constante y profuso lagrimeo. Intentaba ignorar todo, mas los gemidos lo hacían imposible.

Pensaba en ponerle un tapón en la boca para que se callara de una vez por todas o lo que fuera para deshacerse del perturbante chiquillo, y su conciencia se lo impedía, sólo por tratarse de un bebé. Cada vez se estresaba más y ansiaba silencio y tranquilidad. De pronto, sus oídos alcanzaron a percibir sólo un sonido seco, lo que le motivó a levantarse e ir a ver qué había sucedido.

Abajo junto al pasamanos, yacía el niño boca arriba, muerto por el tremendo golpe sufrido en el cráneo al rodar las escaleras. No se inmutó ante tal acontecimiento y volvió a su cuarto; vaya poder de la mente, pensó, mientras se disponía a dormir un rato, al fin en total serenidad.

sábado, 23 de enero de 2010

Avecilla




Sentado en la vereda frente a la Plaza de San Francisco, Julio, observa como un auto atropella y destroza a una paloma. Indiferencia colectiva, ¿cómo pueden llamarse cristianos, si ven impávidos el cadáver de un animal de su Dios, y ni siquiera les importa? Las otras palomas, ellas sí, cristianas, lloran a su compañera, víctima mortal de las llantas.

Julio mientras tanto fue a una tienda y pidió una funda. Regresó al lugar del crimen y miró atónito como se regocijaban las palomas. Tomó a la muertita, la metió en la funda y la enterró al pie de un árbol.