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domingo, 16 de junio de 2013

Inacción




Camilo Egas
Andén 14 




Despertó en una lóbrega claridad que se eclipsaba.

La tarde se tornó azul dentro de su propia miseria.

Pudo ser la ensordecedora voz de la culpa que le detuvo.

Mientras miles de inodoros caían en su cabeza que palpitaba

La lluvia incesante atropellaba su desnudez y

al arrastrar sus extremidades por el lodazal supo que había acabado.

Sospecho que los cielos lo enviaron a aplacar la incertidumbre

desmembrando su conciencia fingida y así, 

surgió el deseo más inusitado de perforar lo que hallaba a su paso.




AUTORIA:

Astarté

Imperator

Supay

jueves, 31 de enero de 2013

Hundimiento



¡ Celebre la circunstancialidad, no vaya a ser que le sorprenda !


Múltiples detalles convergen en un vaivén de posibilidades y cada instante adquiere una relevancia sustancial si con detenimiento apreciamos el sucederse de la existencia. No puede haber situación despreciable si como individuos nos comprendemos parte del Natural Todo que alberga el multiverso de conexiones e interrelaciones que nos permiten SER. Es en ese momento que el capricho cesa, el entendimiento llega a la mente y la comprensión al corazón, de modo que la voluntad aparece con pertinencia para manifestarse significativamente y obrar sin ser motivo de discordia o deshazón para con algún otro.






 De pronto un encuentro casual, causal, accidental o incidental. 


No con el afán de juzgar o etiquetar, pero cada faceta de suceso determina los subsiguientes y por ello la complejidad de valorarlo con cualquiera de los anteriores calificativos. Sin embargo, el misterio de la oportunidad tomada o desperdiciada despierta la conciencia del ser que elige, para incitarle a su propia búsqueda de conformidad con lo sucedido.

Sea como sea, su instante vital dependía de ello. y con tan sólo un grado más o un centímetro menos, todo tomaba un rumbo distinto.


En ese panorama confuso, las yemas de sus dedos entran en contacto con cierto utensilio cilíndrico que había pertenecido a uno de sus cientos de miles de colegas. Automáticamente se sabe predispuesto a dejar la desidia narrativa para generar siquiera escasas líneas que sacien su sed creativa, o  percibir como valioso el haber decidido subir aquella mañana por un lugar no acostumbrado y encontrarse con tal objeto. A continuación otro detalle que condicionará su inminente agresión al papel arrugado que le servirá de lienzo para dibujar letras, títulos, signitos de pausa y demás convenciones.



Mimetizándose en vigorosas tertulias, entre hombres y mujeres, consigue como observador casi por completo ajeno a las conversaciones, dar fe de manera privilegiada la naturaleza egocéntrica del individuo y de sus artimañanas por ocultarse a través de sus múltiples apariencias. Para crear una relación actancial aceptable que encarne su narración es necesario que considere y mentalice un vínculo de poder entre sujeto -  objeto. Debe escoger con precisión los patrones que configuren a sus protagonistas y entrelazarlos en un pequeño conflicto...                                 ¡ envidiable habilidad !


Toda la preconstrucción resulta perfecta y ahora empieza a utilizar ese utensilio cilíndrico...

¡ qué textura, qué versatilidad !

Las hilaciones, perfectamente lúcidas y plagadas de maestría componen una armoniosa estancia con el papel, honroso soporte del reflujo de tinta y personificador de los perfiles actanciales. La sensación es increíble, todo concuerda, todo encaja, la fluidez, indescriptible virtud en esas circunstancias inesperadas. Contundencia en cada palabra, cada sintagma, ningún elemento sobrante ni innecesario.

¡ Digno de genios, para una antología !

Casi sin respiro y en segundos ya van escritas las dos carillas de la hoja. No se levanta por más papel, no se percata que la temperatura ha empezado a crecer y que ese foco energético genera un espectro cromático en la sala.  Los cuerpos dilatándose salvo la conciencia ensimismada del redactor y su tensionado ceño, la mano adornada por el cálido vertido que se desliza por sus dedos...

Y esos breves segundos entintados se dispersan por todo el segmento temporal del papel que pierde su rigidez y se deja llevar por el hundimiento. Naufragaron los actantes, sus vigorosas personalidades y su peculiar conflicto de poderes,  siempre  SUJETO / OBJETO

jueves, 19 de abril de 2012

... D ... E ...



Como si de pronto todo cobrara sentido,  ¿o lo negara?


La existencia presupone invisibles lazos entre los seres másicos. Un ente nunca deja de verse alterado y en parte condicionado por aquellos nexos de simultaneidad y correspondencia que universalmente se rigen con absoluta perfección.








Y aquellas fuerzas disociadoras, caprichosas e inauditas que inevitablemente surgen en alguna parte de algunos seres que de alguna forma han percibido algo en ese orden inalterable que de algún modo les ha hecho sentir insignificantes y por lo tanto, ambiciosos a la vez.




9.81   ____ Vs ____ Voluntad transgresora.



La única excepción a la cuasirrefutable ley resulta del ínfimo detalle consciente de la capacidad de reacción en cuanto a sutilezas negatorias de fuerzas... o de contraste creativo a la atracción, en definitiva mentes no "axiomatizables".

Sobrevienen los desequilibrios
y es así como NO pueden caer:


Las sonrisas.        

Los colores.


Las fantasías.

La inocencia.

La felicidad.


De acuerdo a la actitud plena que sortea predeterminismos, los entes equilibran sus fluires enérgicos para canalizarlos hacia sus sentidos y develar ese placer ausente, ignorado, subordinado.


¡Y, sólo después abrazar afectuosamente la locura, la autenticidad...
                                                                                                    ...  el definitivo equlibrio!



sábado, 31 de marzo de 2012

Performante


Un suceso semimaginario carente de mediación racional,
lo único que le rige es un vago intento de soliloquo
que no despierta mayores emociones en el público,
ni siquiera en él.
Balbucea con intermitentes pausas,
dubita...
sus ideas van, vuelven y
emanan gemidos de continuo rastreo... 


Proceso forzoso, desmadejado por el improvisto,
disuelve linealidad ante el simulado encuentro
adquiriendo desvario.





Se aleja, intenta volver por medio del recobro,
el revivir del ánimo que sólo encontraría
con la aceptación, el aplauso... 



De una vez por todas resurge a la contrariedad, 
se decide, grita, corre, levanta los brazos y agita los puños.
está ahí, en ese destiempo,
existiendo para coexistir.


Relajante silencio,
cerraduras ocluídas,
butacas ausentes,
luces extintas,
vacío envolviendo al ejecutante de divagaciones
 y, el despertar tras la inyección de morfina...


FIN.. 
del primer acto.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Literal

A cierta hora, algunos jóvenes de grisácea cabeza mantuvieron tertulia literaria con una audiencia algo similar en cuanto a edad, salvo evidentes excepciones. Compartían nociones y contaban anécdotas con la jovialidad del caso, logrando sacar ciertas risas de uno u otro asistente. Los flashes de las cámaras hacían más notoria esa rebozante juventud mientras algunas señoras del público empezaban a estornudar o toser como toda digna reunión se merece. Mientras, yo sostenía con algo de inquietante no curiosidad un diario algo informativo que en la entrada se obsequiaba.

Ideas y nociones que iban y venían, de repente estabas en el umbral de la puerta sacándote un viejo gorro de la cabeza para unirte a la envidiablemente diversa audiencia que se dió cita a los conversatorios. En un principio pensé que te sentarías pero tu intención al parecer fue guardar distancias prudenciales. Luego lo comprendí, al parecer nadie te había invitado y al pasar viste una concurrencia que simplemente llamó tu inocente atención.



Siguieron las lecturas y notaste mi presencia entre el todo humano que se posaba en esas sillas poco cómodas. A la par dejabas escapar ciertas risas impulsivas y el resto automáticamente exigió silencio, por ahí alguien dijo "un loquito"... y tú seguiste indiferente a sus reacciones. Las cámaras enfocaban a todo sitio menos hacia donde te encontrabas observando fijamente hacia algún punto del espacio como si de éste salieran las voces y no de los escritores que a su cargo leían sus poesías y daban sus nociones acerca de la misteriosa inspiración para generar líneas con sentidos.

De repente, sentí que tus ojos me dijeron algo, tal vez invitándome a saltar o a jugar un rato afuera sintiendo el frío de la tarde-noche, o reir a carcajadas libremente y existir tal y cual somos, dejando esa tediosa formalidad. Finalmente me cansé y quise cederte mi lugar, pero supiste romper el silencio que habías traído contigo al decirme:
-No tranquilo, ya me iba. Total de la poesía no me alimentaré diariamente.

Te diste vuelta y pude ver las pulseras y aretes que cargabas contigo junto con tu gastada mochila, esperando venderlos para costear tus necesidades del día.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Décimo 3° Intento

Inexplicables sonidos hacen aparición en una de aquellas tantas noches que se anhela el sueño. La sombra que llama a participar al subconsciente de la tertulia con las neuronas adormecidas se ve desplazada por ciertas ondas que perturban el microambiente que el oído crea con la textura de la almohada. Crujidos fuertes e intermitentes impacientan incluso a algunas bacterias que como todo ser animado requieren recuperar energías con el instante de la añorable quietud.


"Libérame o me libero"


Los cimientos y columnas estremecidos por las fuertes sacudidas que brotan con la misma intermitencia.  Aquella voz, ronca y lúgubre, ondulaba cada uno de los cuartos completando el cuadro de atmósfera desesperante hasta un estruendo terminal que derramara la tierra por el piso y trizara la fundición del concreto. Las raíces derrotaron a las fibras producto de la imperiosa necesidad humana de establecer límites por doquier, con relativa comodidad.



Ahora casi destruido el espacio y tras el perfecto anclaje de las raices zancudas con la tierra del exterior, los insectos celebran la victoria, unos se columpian en las hojas, otros se deslizan por esos anclajes como si de toboganes se tratase, los pajarillos rodean la escena y contemplan con admiración como las ventanas destrozadas dan paso a esas raices que se abrieron caprichosamente hasta adentrarse con la poderosa progenitora.

Fue así como el sueño nunca llegó y la velada terrorífica sumió en la sinrazón a la compleja mente del indigente que contempló la destrucción desde el umbral del pórtico contiguo.

lunes, 31 de enero de 2011

Mermado a pedazos

Una mesa sobrecalentada por el rozamiento del lápiz, su forma simétrica había resucitado tras disipar el sin fin de hojas reciclables que adornaban el sitio de desorden, y el viento vespertino hizo su trabajo desplazando las partículas de polvo. Materia sobre materia, espacios que resultaban aparentemente inútiles existían como si nada y a la par de los Libros Sabios.


Los colores se escondían y solo relucía el grisáceo andar de la mina de carbón 
que se había paseado por olvidadas páginas tras haber dejado inscrito su legado
en un papel arrugado.


Se anunciaba el abrir y cerrar, el hojear, paginear y el leer entre líneas del libro que rozaba sensualmente esa mina traviesa. Las páginas iban sucediéndose y vagamente despertaban interés, hasta la # 48. Era una carilla como todas, llena de grafías, línea tras otra, párrafos amontonados, pero sobresalía un encabezado ennegrecido y un tanto grande:

 

Visitaciones extaciantes







La vista no logró bajar y se estancó en la parte superior derecha, en una manchita cuyas aristas visibles señalaban el orden que debía seguir la lectura de la página.  Siendo el siguiente:

1°. Desde el título, de derecha a izquierda.


               2°. El quinto renglón, desde la penúltima palabra y a la izquierda.

3°. Desde la mitad del séptimo renglón y a la derecha.                

                                4°. La primera palabra diagonal al segundo renglón, en la otra carilla. 



Así es como se dibujó un hermoso mapa de seguimiento para hilar ideas, mas no fue seguido porque los sentidos se enfocaron en ese punto inicial, un muy inusitado centro que señalaba las direcciones con sus formas que habían sido de tejido vivo hasta la dolorosa opresión que las destrozó.


¡Sí, eso, había perecido entre las páginas!
Un zancudo apachurrado por las fibras de celulosa cuyas
entrañas se habían esparcido por la presión,  y que extraño,
una de sus alas yacía sobre la palabra personas. 

Sin duda alguna una visitación extaciante para mí, para la mina de carbón del lápiz, y ni que hablar para el pobre zancudo.



jueves, 16 de diciembre de 2010

De convenceres....





El papel milimétrico de un dictador dueño de una verdad irrefutable, mas aún no llega al poder.

Un proyecto para ponerse algún color de bandera y hacerse de un cargo público que le permita comer a costa del Estado.

Y así, lo primordial y necesario para ello es decir lo que la gente quiere oir. En cada situación aparentar esa intelectualidad y sabiduría que lo llevará directito a un sitial, y todo, al palabrear discursos plagados de archisílabos y vacíos tecnicismos. 
  ¡¡Hay que ser lo más pomposo, e impresionarlos!!

Todo ello al admirable costo de unos intensos dolores de garganta por el furor oratorio, unos cuantos litros de saliva repuestos con lo que le brinden (algo que no puede despreciar), y aquella inspiración única, apasionada de transmitir resentimiento y exaltar al conglomerado a la búsqueda de culpables de su desgracia en los años o períodos anteriores.


¡Qué bien, realmente un genio, afortunados los ciudadanos!


Una vez ahí,  logra todos sus cometidos y perpetra su voluntad a diestra y siniestra tratando de ser implacable en sus decisiones. Percibe abultados sueldos y se lo ve transitar cómodamente en esos autos de vidrios oscurecidos, por seguridad seguramente.

Después de un tiempo aparecen las polarizaciones, apoyo y oposición que a la larga se debaten impetuosamente generando inevitable confrontación. Los individuos empiezan a dividirse y toman parte de uno u otro bando 
 ¡¡Disociados avanzan por el cambio tan pregonado!!

De pronto, aparece otro personaje que desenmascara al anterior contando su versión de los hechos e invitando a la reflexión. Aparentemente tienes intenciones diferentes y se perfila en ese sentido como una alternativa a la que se debería considerar. Actúa en el papel del individuo comedido que con una intención bastante servicial quiere hacer algo por los suyos, y a cambio de nada.


¡Qué bien, realmente un héroe, afortunados los ciudadanos!


Las dos caras de una misma moneda que permanentemente está dando vueltas y que en fin, no ha terminado por convencer en su accionar y que sigue como en círculo vicioso repitiéndose al pasar de los años.

Tocará fundir de una vez por todas esa moneda trillada y al fin pensar en rumbos de veras diferentes.