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domingo, 11 de septiembre de 2011

Décimo 3° Intento

Inexplicables sonidos hacen aparición en una de aquellas tantas noches que se anhela el sueño. La sombra que llama a participar al subconsciente de la tertulia con las neuronas adormecidas se ve desplazada por ciertas ondas que perturban el microambiente que el oído crea con la textura de la almohada. Crujidos fuertes e intermitentes impacientan incluso a algunas bacterias que como todo ser animado requieren recuperar energías con el instante de la añorable quietud.


"Libérame o me libero"


Los cimientos y columnas estremecidos por las fuertes sacudidas que brotan con la misma intermitencia.  Aquella voz, ronca y lúgubre, ondulaba cada uno de los cuartos completando el cuadro de atmósfera desesperante hasta un estruendo terminal que derramara la tierra por el piso y trizara la fundición del concreto. Las raíces derrotaron a las fibras producto de la imperiosa necesidad humana de establecer límites por doquier, con relativa comodidad.



Ahora casi destruido el espacio y tras el perfecto anclaje de las raices zancudas con la tierra del exterior, los insectos celebran la victoria, unos se columpian en las hojas, otros se deslizan por esos anclajes como si de toboganes se tratase, los pajarillos rodean la escena y contemplan con admiración como las ventanas destrozadas dan paso a esas raices que se abrieron caprichosamente hasta adentrarse con la poderosa progenitora.

Fue así como el sueño nunca llegó y la velada terrorífica sumió en la sinrazón a la compleja mente del indigente que contempló la destrucción desde el umbral del pórtico contiguo.

viernes, 7 de agosto de 2009

Quinto Intento

Probar a escribir en una noche calurosa en la que no logras dormir, es sin duda algo muy interesante. A oscuras y sin ver lo que escribes. Dejarse llevar por los, ya hace tiempo, interiorizados trazos de las letras cuyas formas solo las sientes al mover la mano y cuyas siluetas se imprimen tímida y desordenadamente en el papel, presa indiferente de la tinta y de sus caprichos.

Llegan a la mente sucesivas ideas que luego no se concretan o se asocian de manera factible para un texto. No son plasmadas al papel y de este modo se pierden en la nada, de la misma forma en la que llegaron. Comienzo a percibir una sensación de que todo esto lo estoy haciendo para conciliar el sueño, y mas no por responder a mi voluntad.



Efectivamente así es como nació esta entrada, un tanto vaga pero escrita al fin.



Este es un bosquejo de la entrada, improvisada en esa noche.

Percibo tan solo el sonido del esfero al rozar con su víctima de papel, describiendo movimientos para nada uniformes, tratando de ser por lo menos lineal para mantener cierta concordancia. Queda en evidencia que trato de acomodarme y ser parte de la oscuridad, y que obviamente es la primera vez que hago esto, con no muy agradables trazos de las letras, pero que espero no se traduzca en la redacción.


Bueno este ha sido un intento por experimentar con iniciativas de escritura diferentes, algo muy espontáneo que llegó a mi mente en esa noche de martes, pero que cumplió mis expectativas. Confieso que me agrado la espera y la intriga al dia siguiente para poder observar y leer lo que había hecho.


Nota: Ciertas ideas se me ocurrieron al momento de la transcripción, por lo que fue un texto relativamente completo; o por lo menos eso creo.