martes, 2 de noviembre de 2010

Inocencia a tierra.....



Había soltado la tensa cuerda, la flecha salió disparada sin un blanco definido y llegó a la espalda del cura que todavía no terminaba de dar el sermón. Soltó un tremendo grito seguido de un improperio que retumbó por las paredes de todo el templo religioso atestado de viejitos boqueabiertos que observaban como el padre, a quién por suerte sólo le había rozado la flecha, salía corriendo tras el chiquillo del arco y empezó a gritar. - Detente ahí maldito travieso.  Pero el responsable del casi flechazo siguió su rumbo incansable hasta que atravezó un maizal y el cura con su barriga, ya jadeante, tuvo que hacer la parada obligatoria.

En ese momento mientras el corazón agitado de aquel sacerdote empezaba a recobrar su ritmo normal, el chiquillo se había perdido ya por entre las sinuosas calles del poblado. Resignado pretendió volver a su morada y así descansar con serenidad. Pero el momento en el que dió su primer paso de regreso cayó estrepitosamente en una especie de trampa de cacería que alguna vez se había cavado en la tierra y se había cubierto perfectamente con ramas y demás despojos. Nuevamente soltó tremenda grosería, no había sido un buen día y ya empezaba a desesperarse porque la trampa era considerablemente profunda y no podía salir de allí.

En aquella dificultosa situación apareció el mismo niño y entre sus travesuras se asomó al agujero que había llenado el cura barrigón con su caída inesperada. La inocencia del niño le hizo preguntar sobre lo que se encontraba haciendo ahí el viejo, a lo que este le respondió con insultos y demás palabrería incitándole groseramente para que le sacara, mas el niño harto de los maltratos del malvado cura empezó a llenar con tierra el hondo agujero, casualmente hecho para atrapar animales, y sus oídos sordos ante los ruegos de aquel sujeto que a cada palada compartía más con la tierra de su Dios y así pagaba por su inexcusable vida de abusos.

4 comentarios:

Patmos dijo...

alaja el cuento, hace imaginar, divierte, pero le falto al final. Nada como el del espanta polvos xaxaxaxa

Michu dijo...

mmmm..... un poco brusco el final... muy religioso para mis gustos..... pero no deja de ser interesante tu cuento......

Marisa dijo...

Creativo modo de morir, cuando la desesperación se abría en sus pupilas, puedo verlo gritando bajo la tierra abrazante..

Iria Vigée Lebrun dijo...

mm..concuerdo con que le falto un poco mas de emocion ..sin embargo original...^_^