domingo, 31 de marzo de 2013

Brotes



La avidez por el masculino ser que se había mudado al piso de abajo
le motivó invertir en un producto facial para eliminar imperfecciones. 


Un dedo accionaba el timbre el sábado por la noche.
Otro dedo untaba la solución cremosa.


Y el rojizo descuido
en forma de rostro
se mostró para la cena.




  




NOTA:  
Visita a tu alergólogo con relativa frecuencia.

2 comentarios:

Tony dijo...

Con la cara lavada y recién peinada, la verdad, los alertólogos o alergólogos sobran.
Un saludo Carlos.

mariana chable dijo...

ey me gusta lo que escribes :)
este es mi blog :)
http://lamierdademicerebro.blogspot.mx/