martes, 15 de marzo de 2011

¡Es lo que es!

En una esferita de varias tonalidades (dependiendo el observador) que no es completamente esférica, viven millones de individuos que a lo largo de milenios han ido complejificando su existencia en base a las adaptaciones al medio circundante y sus relaciones con los organismos. Varios fenómenos atmosféricos y de toda índole también han provocado impacto en cada una de las especies induciéndolas al cambio, la evolución.

Cierta época apareció la racionalidad y vaya que dijo presente. Se hizo del sitial más alto de la cadena alimenticia, pudiendo dominar los procesos naturales para subsistir y devorar todo lo que encuentre a su paso. Y claro con ello, su actitud abusiva y desalmada de poner precio, a modo de productos, a los organismos de otras especies.


 




Fue entonces cuando los depredadores recibieron respuestas violentas de una tierra sofocada por sus actitudes de estupidez e ingratitud. Ahora por los cuatro frentes nos meten anuncios, titulares, ideas e
hilaciones de ellas sobre el impacto y desequilibrio que le damos al medio, pero hasta ahora sin actitudes individuales que tracen una transformación de esta realidad. Por el momento las advertencias tan alarmantes muy levemente se han tornado en acciones.



 "Ay que bonito es, 
ser parte de tu humanidad
y vamos, vamos toditos
y acabemos con el planeta,
porque somos el animal superior
¿superior a quién?, 
yo nunca he visto que las hormigas 
no se lleven bien."

Anhedonia    Hijos de Quién.


Con toda esta situación en la retina y oídos de los hombres y mujeres, aparece una iniciativa por parte del estado ecuatoriano para promover la no explotación de uno de los santuarios de biodiversidad única en el mundo, EL YASUNÍ. Muy loable propuesta que pretende dejar bajo tierra millones de barriles de petróleo evitando todas las repercuciones de polución que la extracción de dicho recurso
supone. Sin embargo, la idea propone recibir dobaciones económicas por parte de países interesados en base a un estimativo de lo que el Estado dejaría de percibir al no explotar el petróleo.

A cuenta de ello, en reiteradas ocasiones se ha mencionado que de no haber la suficiente colaboración internacional, lastimosamente se procederá a la extracción del recurso.
¡Vaya nuevamente a pensar en función de $ !  
Es innegable que el país necesita el dinero, pero nunca a costa de nuestros compatriotas árboles, animales, agua, tierra, y pueblos en aislamiento voluntario como los Tagaeri, Taromenani, Waoranis, entre otros.


But and I say, like brother Marley say,
total destruction is the only solution.
Yes n I say... maybe, maybe
human destruction is the Earth solution.

Population disorder      Cultura Profética


Ha llegado la hora de escuchar la voz de nuestra engendradora, respetarla y comprender que está llena de matices, contrastes, tonalidades y alteridades.
No estamos solos, formamos parte de un único sistema de vida, de un todo.
El YASUNÍ  no se puede ni debe tocar. ¿Por qué?
 
¡¡  Porque la vida no tiene precio  !!

1 comentario:

Tony dijo...

Y que lo digas Carlos, la vida no tiene precio pero se lo ponemos. Es la pasta gansa lo que manda, lo otro es palabrear y palabrear mientras hacen lo que les da la gana.
Espero que no lo consigan.

Un abrazo.